¿Por qué tu pelo no mejora aunque tomes suplementos?
Antes de buscar el suplemento perfecto, hay algo mucho más básico que revisar: si tu cuerpo está recibiendo realmente lo que necesita.
Hola, mi chica.
Tenía muchísimas ganas de hablar de esto porque cada vez veo más lo mismo: mujeres buscando ese suplemento que les va a dejar un pelo larguísimo, fuerte y brillante, cuando todavía no hemos revisado lo más importante.
Y déjame decirte una cosa: ningún suplemento va a compensar una base que no está bien cubierta.
El cabello no vive aislado del resto de tu cuerpo. Si estás comiendo muy poco, tu alimentación es insuficiente o existe una carencia nutricional, el pelo también puede acabar reflejándolo. Una ingesta insuficiente de proteína, hierro o zinc, entre otros factores, puede asociarse con caída del cabello.
Empieza por comer suficiente
Parece demasiado básico, pero es lo primero que revisaría.
Si llevas meses comiendo muy por debajo de tus necesidades porque quieres perder grasa cuanto antes, no me iría directamente a comprar un suplemento para el cabello.
Primero revisaría si tu alimentación tiene suficiente energía y si estás consiguiendo cubrir tus necesidades de forma consistente.
Llega a tu proteína
El cabello está formado principalmente por queratina, una proteína. Eso no significa que cuanto más batido tomes más te crecerá el pelo, pero sí que una alimentación insuficiente en proteína puede jugar en tu contra.
No hace falta complicarlo: intenta que tus comidas tengan una fuente clara de proteína y que el conjunto del día esté bien estructurado.
No suplementes hierro “por si acaso”
Esta parte me parece especialmente importante en mujeres.
Un déficit de hierro puede asociarse con caída del cabello y es más frecuente en mujeres en edad fértil, especialmente cuando existen menstruaciones abundantes.
Pero eso no significa que debas empezar a tomar hierro porque notes más caída. Si sospechas que puede existir una carencia, lo correcto es valorarlo mediante analítica y con un profesional sanitario.
Cuida también los micronutrientes
Zinc y otros micronutrientes participan en numerosos procesos del organismo, y una deficiencia de algunos de ellos puede acompañarse de cambios en el cabello.
¿Mi consejo? En lugar de intentar conseguir cada vitamina con una cápsula, empieza por construir una alimentación variada:
- Verduras y frutas todos los días.
- Legumbres de forma habitual.
- Frutos secos y semillas.
- Pescado, huevos y otras fuentes de proteína según tus preferencias.
- Una alimentación suficientemente variada y sostenible.
Ver Vitamina D3 + K2
El contexto también importa
No todo se arregla con comida.
Estrés, cambios hormonales, determinados problemas médicos, una pérdida rápida de peso o incluso ciertos tratamientos pueden afectar al cabello.
Si notas una caída intensa, repentina, aparecen zonas sin cabello o el problema se mantiene en el tiempo, ahí ya no buscaría “el suplemento de moda”: consultaría con dermatología o con tu profesional sanitario.
¿Y el colágeno?
Esta es otra de las preguntas que más recibo.
El colágeno puede formar parte de una estrategia para cuidar distintos tejidos del organismo, pero quiero insistir en algo importante: no sustituye una alimentación equilibrada ni una ingesta adecuada de proteína.
Si todavía no estás llegando a tus necesidades de proteína, ese sigue siendo el primer paso. Una vez la base está bien construida, entonces sí puede tener sentido valorar un suplemento de colágeno como complemento dentro de tu rutina.
Igual que ocurre con cualquier otro suplemento, no se trata de tomar más cosas, sino de elegir las adecuadas en el momento adecuado.
Ver colágeno
Primero la base.
Después, si tiene sentido, suplementamos.
Cuando la alimentación está bien estructurada y sabemos qué queremos mejorar, entonces sí podemos valorar determinados complementos.
Pero quiero que te quedes con esto: un suplemento debería complementar lo que haces bien, no intentar arreglar todo lo que falta.
Recomiendo Hair SupportCuando haces bien la base, empiezan a llegar los resultados.
Quédate con esta idea
Si quieres un cabello fuerte, no empieces preguntándote qué cápsula necesitas.
Empieza preguntándote si tu cuerpo está recibiendo lo que necesita.
Y a partir de ahí, construimos.